El kronum tiene un imponente nombre y no es para menos. Desde que Bill Gibson lo creó en el 2006, cada vez más personas desean practicarlo. Pases rápidos, agilidad y emoción son sus características principales.

El campo de juego del Kronum es muy particular

Imagina un campo circular de 45 metros de diámetro, dividido en cuartos y con una portería en cada uno de ellos. Cada zona de meta determina con qué parte del cuerpo se puede tomar el balón y el número de puntos que se obtienen si se anota un gol.

Visualizando el campo de Kronum desde arriba, tendrás las siguientes zonas, en el sentido contrario a las manecillas del reloj, la zona flexible que da cuatro puntos y toma las dos porterías del lado izquierdo. La zona de cuña en la que no se puede tocar el balón con las manos o brazos y cada gol da cuatro puntos y la zona de meta que da dos puntos.

El cruce central también tiene puntos y es quizá la más importante, pues allí se logran cuatro puntos en la cámara y ocho en los anillos, si se realiza un gol allí se llama Kronum.

Como se juega al Kronum

Dos equipos de diez jugadores cada uno, compiten defendiendo sus dos porterías, durante tres periodos de veinte minutos.

El punto de partida del Kronum es el centro y se hace un saque igual que en el baloncesto, allí los jugadores llamados crosser se encargan de ganar la posesión del balón y lo pasan a quienes pueden marcar fácilmente.

Los Ranger son quienes lanzan la pelota a la meta, ya sea con el pié o con la mano, defendiendo también en caso de ser necesario. Los Wedgeback son los porteros, hay dos por equipo y su deber es proteger la meta.

El arco del Kronum se parece al del fútbol, pero en su parte superior tiene cinco aros verticales en los que también se puede anotar, ya sea con las mano o el pié.

Debido a sus complejas reglas, gran actividad y velocidad el kronum sin duda revolucionará la forma de ver y jugar los deportes de contacto.