El Tchoukball es un deporte de equipo desarrollado por el Doctor Hermann Brandt, un destacado biólogo Suizo que creía firmemente que las actividades físicas deberían contribuir a la construcción de una sociedad armoniosa, por tanto diseñó un deporte en el que las personas no se lastimaran.

Jugar el Tchoukball es sencillo y divertido

En primer lugar, en el Tchoukball el tablero está sobre el suelo y está conformado por una malla triangular, de un metro cuadrado, muy similar a un trampolín, se juega en una cancha de 29 metros de largo por 17 metros de ancho.

Cada equipo puede anotar en ambos lados del campo, lo que es bastante curioso, hay siete jugadores en cada equipo y para anotar un punto la bola debe ser lanzada por un jugador contra el tablero, rebotar en el cuadro y pegar en la cancha por fuera del área sin que sea capturada por el equipo que está defendiendo.

Para anotar punto los jugadores pueden realizar hasta tres pasos y sostener el balón con sus manos máximo tres segundos. Si el jugador lanza el balón pero no acierta al cuadro el defensor obtiene un punto.

La velocidad, fuerza y precisión hacen parte del Tchoukball, es muy veloz y exigente, pero no tiene contacto físico directo entre los jugadores, pues estos no impiden que el otro equipo anote. Se trata más bien de estar pendiente de los rebotes, pues esto es lo que hace que se anoten puntos más fácilmente. Un rebote atrapado rápidamente puede convertirse en un punto rápido si se golpea con precisión.

En el Tchoukball se pueden realizar encuentros con equipos femeninos, masculinos, mixtos e incluso hombres y mujeres compitiendo entre sí, ya que su exigencia física y reglas así lo permiten. Realmente los implementos no son muchos, y te dará muchas horas de diversión.