Desde Sonkajärvi en Finlandia, este extraño deporte se ha extendido en algunos países del mundo, no solo porque es bastante exigente físicamente, sino porque tu esposa debe ir contigo para sobrepasar todos los obstáculo… con ella en tu espalda

Eukonanto, exigente y arriesgado

La chica que va contigo debe ser mayor de 17 años. En sus orígenes realmente debía ser tu esposa legalmente, y no solo en el papel, en realidad debías vivir con ella. Ahora se ha ampliado el concepto, así que cualquier amiga que esté dispuesta a jugársela contigo estará bien.

El objetivo del Eukonkanto es realizar el recorrido en el menor tiempo posible. Así que los participantes generalmente tienen como esposas a mujeres delgaditas y pequeñas, pero mínimo de 49 kilogramos. El premio: el peso de la chica en cerveza.

Así, tal cual, así que si quieres un buen premio en Monona, y Marquette debes entrenar y mucho y esforzarte en pareja.

El Eukonkanto es un poco arriesgado porque por cuestiones prácticas, la mujer va de cabeza sobre la espalda del competidor, en la mayoría de los casos, y al cruzar los obstáculos en ocasiones, puede golpear su cara con alguno de ellos, con heridas un poco serias, como romper su nariz.

Sus reglas, simples pero no tan fáciles

El recorrido del Eukonkanto es de una pista de 253.5 metros, con partes de hierba, arena y gravilla, con dos obstáculos secos y uno de agua con una profundidad de un metro. No se puede soltar en ningún momento a la mujer, de lo contrario se penaliza con 15 segundos.

Las chicas pueden llevar un casco y los participantes corren dos parejas a la vez. Enfrentándose los ganadores de cada turno en la siguiente ronda, hasta llegar a un ganador único.

Lo que si se asegura, es que al menos como observador te vas a divertir un montón.